He estado verificando mi repositorio con enlaces sobre los “posibles” artículos y vaya, tengo muy buen material, aunque… muy poco espacio para poder desarrollarlo. Además, me desanima un poco no poder ser el “primero” en español en tocar ese tema. Lo que pasa es que, cuando escojo el tema, ya ha pasado casi mes y medio… deja de ser material “fresco” para convertirse en algo ya un poco del pasado. Y lo admito, me he vuelto flojo; ya casi no estoy tan metido en redes (quizás sea algo bueno).
Bueno, este artículo he decidido comprimirlo. Tenía tres alternativas diferentes por separado y he decidido unificar la información, destacando solo lo más importante por si llega a ser de interés para la comunidad y, además, sin saturarlos demasiado… aunque siempre termino escribiendo de más.
Voy a comenzar con la alternativa a CryptPad.
Cryptgeon
Leíste bien las anteriores líneas: dice CryptPad y en el título dice PrivateBin (finalmente lo he corregido a última hora para evitar confusión). Pues bien… he tenido un dilema sobre cómo colocarlo como alternativa. Realmente veo que cumple con las funcionalidades de ambas, excepto la edición colaborativa de documentos; eso sí no lo tiene. Pero, de resto… que era para lo que yo usaba CryptPad, cumple con lo mismo.
El proyecto dice oficialmente que está inspirado en PrivNote. La verdad, no lo conocía. Lo veo como lo que fue Pastebin, del que luego surgió el proyecto que más utilicé: PrivateBin; básicamente, un Pastebin con esteroides y cifrado.
Cryptgeon es una herramienta de código abierto diseñada para compartir notas y archivos de forma privada y segura, poniendo el foco en que ni siquiera el servidor pueda acceder al contenido.
Sus características más importantes son:
- 🔒 Cifrado de extremo a extremo (E2EE): Todo el contenido se cifra en el navegador del usuario antes de enviarse al servidor mediante AES-256 en modo GCM. La clave de cifrado nunca abandona el dispositivo del remitente.
- 🗝️ Separación entre identificador y clave: Cada nota genera un ID de 256 bits (para localizarla en el servidor) y una clave de 256 bits (para descifrarla). El servidor solo recibe el contenido cifrado y el ID, pero jamás la clave, por lo que no puede leer la información.
- 🧠 Almacenamiento únicamente en memoria RAM: Las notas no se escriben en el disco del servidor, sino que permanecen únicamente en memoria hasta que son eliminadas, reduciendo el riesgo de recuperación de datos.
- ⏳ Autodestrucción configurable: Permite establecer un límite de tiempo y/o un número máximo de visualizaciones, tras los cuales la nota se elimina automáticamente.
- 📁 Compartición de archivos y texto: No solo admite notas de texto, sino también archivos, manteniendo el mismo esquema de cifrado.
- 🌐 Código abierto y auditable: Todo el código fuente está disponible públicamente, permitiendo que cualquier persona pueda revisar el funcionamiento del sistema y verificar que no existan puertas traseras (licencia MIT).
- ⚡ Tecnologías modernas: El backend está desarrollado en Rust, mientras que el frontend utiliza Svelte y TypeScript, una combinación orientada al rendimiento, la seguridad y una interfaz rápida.

En esencia, Cryptgeon sigue una filosofía de “confianza cero”: el servidor actúa únicamente como un intermediario para almacenar temporalmente los datos cifrados. Incluso si el servidor fuera comprometido, un atacante solo obtendría información cifrada que no podría descifrar sin la clave, la cual permanece exclusivamente en poder de quien comparte el enlace.
Una herramienta que sin duda debes de mantener a la mano, muy practico porque es liviana, con buen protocolo de seguridad y de código abierto.
| Característica | Pastebin | PrivateBin | Nota privada (PrivNote) | Cryptgeon |
|---|---|---|---|---|
| Propósito principal | Compartir fragmentos de texto públicamente o mediante enlaces | Compartir textos cifrados de forma privada | Compartir notas privadas que se autodestruyen después de ser leídas | Compartir notas y archivos cifrados de forma privada |
| Enfoque de privacidad | Bajo. El servidor puede acceder al contenido | Alto. El contenido se cifra en el navegador antes de enviarse | Alto. La nota se cifra y desaparece tras su lectura | Muy alto. El cifrado ocurre en el cliente y el servidor nunca recibe la clave |
| Cifrado extremo a extremo | No | Sí | Sí | Sí |
| El servidor puede leer los datos | Sí | No, si está correctamente configurado | No | No |
| Cifrado del lado del cliente | No | Sí (AES en navegador) | Sí | Sí (AES-GCM) |
| Clave de cifrado separada del enlace | No aplica | Sí | Sí | Sí |
| Autodestrucción de contenido | Opcional según configuración | Sí, mediante expiración y destrucción manual | Sí, es una de sus características principales | Sí, permite límites de tiempo y cantidad de visualizaciones |
| Soporte para archivos | Limitado (principalmente texto) | Principalmente texto | Principalmente texto | Sí, permite compartir archivos |
| Código abierto | Parcialmente / versiones disponibles, pero servicio principal cerrado | Sí | No como proyecto destacado actualmente | Sí, GPL (backend Rust y frontend Svelte/TypeScript) |
| Persistencia de datos | Guarda información en servidores | Depende de la configuración del servidor | Guarda temporalmente hasta ser leído | Los datos permanecen únicamente en memoria, no en disco |
| Registro de usuarios | Normalmente opcional | No necesario | No necesario | No necesario |
| Dependencia del servidor | Alta | Media | Alta (aunque almacena poco tiempo) | Reducida, pero requiere servidor para funcionar |
| Ideal para | Compartir código, textos o información pública | Compartir información sensible de forma privada | Enviar secretos de un solo uso | Compartir notas y archivos privados con mayor seguridad |
| Nivel de privacidad | ⭐ | ⭐⭐⭐⭐ | ⭐⭐⭐⭐ | ⭐⭐⭐⭐⭐ |
Zerion – cuando la mensajería intenta desaparecer al intermediario
Leí hace unos días una comparación que me llamó bastante la atención: alguien describía Zerion como una especie de combinación entre Cwtch y Briar. La comparación no me parece tan alejada de la realidad, porque al revisar el proyecto se encuentra una filosofía bastante similar: buscar una comunicación privada donde el usuario tenga mayor control sobre sus datos y donde la confianza no dependa completamente de una empresa que almacena, procesa y administra toda la infraestructura. Sin embargo, Zerion intenta llevar esa idea un poco más lejos, planteando una pregunta que cada vez resulta más interesante en estos tiempos: ¿realmente necesitamos servidores centrales para comunicarnos?
Estamos acostumbrados a que casi toda nuestra comunicación digital funcione bajo el mismo modelo. Enviamos un mensaje desde nuestro dispositivo, este viaja hacia los servidores de una compañía y posteriormente llega al destinatario. Incluso cuando hablamos de aplicaciones con cifrado extremo a extremo, que actualmente es una característica indispensable en cualquier herramienta seria de privacidad, seguimos dependiendo de una infraestructura externa que conoce ciertos detalles sobre nuestra actividad. Puede que no pueda leer el contenido de los mensajes, pero todavía existen metadatos:cuándo nos conectamos, con quién nos comunicamos, cuánto tiempo permanecemos activos o desde qué lugares accedemos al servicio. En muchos escenarios, esa información puede ser tan valiosa como el propio mensaje.



Precisamente ahí es donde Zerion intenta diferenciarse. Su propuesta no consiste simplemente en crear otro servicio de mensajería cifrada, sino en eliminar una pieza completa de la ecuación: el servidor. No existen cuentas tradicionales asociadas a un correo electrónico o número telefónico, no existe una base de datos centralizada con todos los usuarios y tampoco existe una plataforma donde una empresa pueda almacenar nuestras conversaciones (similar a SimpleX Chat). La identidad dentro de Zerion está basada en claves criptográficas y la comunicación ocurre directamente entre dispositivos utilizando la red Tor como capa de transporte.
El proyecto tiene además una historia interesante, porque no nació completamente desde cero. Zerion comenzó como una bifurcación de Briar, una de las aplicaciones más conocidas dentro del mundo de la mensajería descentralizada y enfocada en privacidad. Briar ya tenía una filosofía diferente a la mayoría de alternativas: no intentar construir un WhatsApp más seguro, sino replantear la arquitectura completa para depender lo menos posible de servidores centrales. Zerion toma esa base y la transforma en algo más cercano a una aplicación moderna, incorporando llamadas de voz y vídeo, grupos privados, canales de difusión, archivos, mensajes temporales y una bóveda cifrada para almacenar información sensible.

La diferencia principal está en la forma en que se transportan los mensajes. Mientras que una aplicación tradicional funciona bajo el esquema usuario-servidor-usuario, Zerion plantea una comunicación donde cada dispositivo crea su propio circuito dentro de Tor y ambos extremos se encuentran mediante la propia red. El mensaje se cifra localmente antes de abandonar el dispositivo y solamente puede ser descifrado por el receptor. No existe una bandeja de entrada en la nube esperando ser consultada, porque esa bandeja simplemente no existe.
Esta arquitectura tiene una consecuencia bastante importante: reduce drásticamente la cantidad de información que un tercero puede obtener. En privacidad muchas veces existe una obsesión por proteger únicamente el contenido de las conversaciones, pero olvidamos que los metadatos también cuentan historias. Saber quién habla con quién, en qué horarios y con qué frecuencia puede revelar relaciones personales, laborales o incluso movimientos completos de una persona. Zerion intenta atacar precisamente ese problema eliminando la necesidad de almacenar esa información.
Otro punto donde el proyecto llama la atención es en su apuesta por la criptografía post-cuántica. Aunque hoy los sistemas de cifrado modernos siguen siendo seguros frente a la tecnología disponible, existe una preocupación conocida como “harvest now, decrypt later”, donde un atacante podría almacenar información cifrada actualmente esperando que en el futuro exista capacidad suficiente para romper esos algoritmos. Para intentar adelantarse a ese escenario, Zerion utiliza un modelo híbrido que combina algoritmos actuales como X25519 y Ed25519 con nuevos mecanismos diseñados para resistir ataques cuánticos como ML-KEM-768 y ML-DSA-65.
La idea detrás de esto no es reemplazar de golpe todo lo conocido, sino añadir una capa adicional de seguridad. Si en algún momento una tecnología queda comprometida, todavía existiría otra barrera que superar. A esto se suma el uso de Triple Ratchet, un sistema donde las claves de comunicación evolucionan constantemente, reduciendo la posibilidad de que una eventual filtración permita acceder a todo el historial de una conversación.
Al compararlo con otras herramientas conocidas, queda claro que Zerion juega en un terreno diferente. Signal continúa siendo una de las opciones más recomendadas para usuarios que buscan privacidad sin complicarse demasiado, pero mantiene una infraestructura centralizada y depende de números telefónicos. Telegram, aunque extremadamente popular, tiene otro enfoque y muchas veces genera confusión sobre sus verdaderas garantías de privacidad. Zerion, en cambio, parece estar diseñado para quienes consideran la privacidad una necesidad fundamental y están dispuestos a aceptar ciertas limitaciones a cambio de reducir la dependencia de terceros.
La pregunta importante entonces no es únicamente si Zerion es seguro, sino qué tipo de usuario está dispuesto a utilizarlo. No parece una herramienta pensada para reemplazar WhatsApp en toda una familia de la noche a la mañana. Su público objetivo son personas que entienden el valor de una comunicación resistente a vigilancia, censura o dependencia tecnológica: investigadores, periodistas, activistas o simplemente usuarios que consideran que sus comunicaciones no deberían convertirse automáticamente en datos almacenados por grandes plataformas.
Después de revisar su arquitectura, mi impresión es que Zerion es un proyecto joven y tendrá que demostrar con el tiempo su resistencia frente a auditorías, ataques y adopción por parte de usuarios reales, porque en seguridad informática el tiempo también es una prueba.
Pero la dirección que plantea resulta llamativa. En una época donde cada vez más servicios dependen de grandes centros de datos y plataformas cerradas, proyectos como Zerion recuerdan una idea que parecía haberse perdido: Internet nació como una red distribuida, donde los usuarios podían comunicarse sin depender completamente de un único actor.
Quizás el futuro de la privacidad no sea crear nubes más seguras.
Quizás sea aprender nuevamente a vivir sin ellas.
Aunque… cada vez que escribo sobre una nueva mensajería la pregunta del millón es ¿Cual es la diferencia con el resto? Pues, con anterioridad he puesto las diferencias de las tradicionales sacado de su pagina oficial y también agregaré su recuadro oficial, pero en cuanto a la similitud con SimpleX Chat y Cwtch podría decirles que se diferencian de la siguiente forma:
- Zerion: intenta ser una evolución de Briar enfocada en una mensajería moderna, con Tor obligatorio y criptografía post-cuántica.
- SimpleX Chat: intenta eliminar completamente la identidad persistente del usuario mediante un modelo basado en “colas” anónimas.
- Cwtch: intenta crear una plataforma de mensajería descentralizada y resistente a censura basada en Tor, con una arquitectura muy cercana al anonimato fuerte.
Lo mismo pero diferente, es broma.
| Característica | Zerion | SimpleX Chat | Cwtch |
| Sin número telefónico | Sí | Sí | Sí |
| Código abierto | Sí | Sí | Sí |
| Tor obligatorio | Sí | No siempre | Sí |
| Servidores centrales | No | Sí, pero ciegos | No tradicional |
| Identidad permanente | Sí, basada en claves | No | Sí, basada en claves |
| Cifrado extremo a extremo | Sí | Sí | Sí |
| Post-cuántico | Sí | No como característica principal | No |
| Videollamadas | Sí | Sí | No |
| Grupos | Sí | Sí | Sí |
| Enfoque principal | Mensajería privada moderna | Anonimato máximo | Comunicación resistente a censura |
Anexo un interesante recuadro para entenderlo mejor.
Kloak: una alternativa a Discord que intenta romper con el modelo de vigilancia
Cuando hablamos de alternativas privadas a las grandes plataformas de comunicación, normalmente pensamos en mensajerías como Signal, SimpleX, Cwtch o Telegram, herramientas enfocadas principalmente en conversaciones privadas entre personas. Sin embargo, existe otro problema menos mencionado: las comunidades. Durante años, Discord se convirtió en el punto de encuentro de millones de grupos gracias a sus canales, salas de voz, roles, eventos y herramientas de organización, pero al mismo tiempo mantiene el modelo tradicional de muchas plataformas modernas: usuarios que utilizan un servicio gratuito mientras generan información sobre su comportamiento dentro de la plataforma.
Kloak nace precisamente como una respuesta a ese modelo. Su propuesta es convertirse en una alternativa a Discord donde las comunidades puedan comunicarse sin depender de números telefónicos, correos electrónicos, anuncios o seguimiento del comportamiento. La idea central del proyecto es bastante clara: una plataforma donde las personas puedan reunirse, colaborar y conversar sin convertirse en un producto más dentro de una economía basada en datos.
A nivel funcional, Kloak busca competir directamente con Discord ofreciendo las herramientas que una comunidad moderna necesita: canales de texto, salas de voz, mensajes directos, foros con hilos de conversación, anuncios, calendarios, tareas y espacios multimedia para compartir fotografías, vídeos o contenido. Su objetivo no es crear una simple aplicación de chat privado, sino un espacio completo donde una comunidad pueda organizarse sin tener que depender de plataformas que monetizan la actividad de sus usuarios.
El proyecto destaca que no utiliza publicidad ni seguimiento de comportamiento, y que su desarrollo no está basado en vender datos personales. En lugar de depender de un modelo de negocio tradicional, Kloak es mantenido por un equipo pequeño financiado mediante recursos propios y donaciones de la comunidad. Esta parte es importante porque cambia el incentivo: cuando una plataforma no necesita analizar a sus usuarios para generar ingresos, existe una mayor posibilidad de construir una herramienta donde la privacidad sea realmente una prioridad.
Ahora bien, aquí hay que hacer una aclaración importante: Kloak todavía no es una plataforma comparable en seguridad criptográfica con proyectos como Signal, Cwtch o SimpleX. Su enfoque actual está más centrado en ofrecer una alternativa ética y privada frente a Discord, pero su arquitectura de cifrado avanzado todavía se encuentra en desarrollo. El propio proyecto menciona como uno de sus principales objetivos implementar un sistema de cifrado de conocimiento cero (zero-knowledge encryption), donde incluso los propios desarrolladores sean técnicamente incapaces de leer los mensajes de los usuarios.
Esa diferencia es fundamental. No es lo mismo una empresa que promete “no acceder a tus datos” porque confías en su política de privacidad, que una arquitectura donde acceder a esos datos sea matemáticamente imposible. Kloak apunta hacia ese segundo escenario, pero todavía está construyendo el camino para llegar allí.
En cuanto a su origen, Kloak es un proyecto relativamente reciente. Comenzó en enero de 2026 como una versión alfa muy temprana y fue creciendo de manera orgánica gracias al interés de usuarios que buscaban una alternativa a las plataformas tradicionales. Actualmente es desarrollado por un equipo pequeño de aproximadamente cinco personas que trabajan en el proyecto como una iniciativa paralela a sus actividades habituales. No cuenta con inversión de capital de riesgo ni busca crecer mediante publicidad o explotación de datos.
El proyecto utiliza una filosofía de desarrollo bastante común dentro del movimiento del software libre y la privacidad: construir una herramienta que responda a una necesidad real antes que crear otro producto orientado únicamente al crecimiento. Sin embargo, también implica aceptar una realidad: los proyectos pequeños necesitan tiempo para demostrar su estabilidad, seguridad y capacidad de mantenerse a largo plazo.

Sobre su licencia, Kloak se presenta como un proyecto abierto impulsado por la comunidad, aunque la información pública disponible se enfoca principalmente en su filosofía y desarrollo más que en una documentación técnica extensa comparable con proyectos criptográficos maduros. Para cualquier herramienta que maneje comunicaciones privadas, la transparencia del código, las auditorías independientes y la evolución de su modelo de cifrado serán factores importantes para determinar su nivel real de confianza, cuestión de la que actualmente carece.
La diferencia de Kloak frente a Discord no está únicamente en sus funciones, sino en su filosofía: mientras Discord ofrece un espacio comunitario bajo una infraestructura controlada por una empresa, Kloak busca crear comunidades donde las interacciones de los usuarios no se conviertan en una fuente de información comercial. Aunque todavía es pronto para saber si logrará una adopción masiva, su propuesta plantea una idea importante: la privacidad no debería limitarse a proteger conversaciones individuales, sino también los espacios donde las personas se organizan y comparten intereses. Su futuro dependerá de lograr implementar su modelo de cifrado avanzado y demostrar que es posible construir comunidades digitales sin depender de plataformas cuyo negocio está basado en observar a sus usuarios.
NOTA: Ninguna de las menciones realizadas en este artículo es patrocinada. La información presentada proviene de fuentes oficiales y de otras referencias complementarias que he considerado relevantes, con el objetivo de acercar estas alternativas al público hispanohablante bajo mi propia interpretación y experiencia.
Aun así, es importante recordar que ningún análisis es perfecto: puedo pasar por alto detalles, cambios futuros o aspectos técnicos que merezcan una revisión más profunda. Por eso, no confíe ciegamente en ninguna plataforma; investigue, pruébelas y saque sus propias conclusiones. La privacidad también comienza con cuestionar las herramientas que utilizamos.
Gracias por leer.
